Se pone en la escuela de María, madre y maestra de encarnación del evangelio, que nos educa a una acción eficaz desde la perspectiva de la periferia.
Escoge obrar en red, construyendo sinergias con organismos, movimientos y personas de buena voluntad para construir justicia, paz, integridad de lo creado y democracia en el respeto de los derechos humano
Se pone a la escucha de la realidad multirreligiosa, multicultural y digital para reconocer las diferencias y armonizarlas, convencida de que la fuerza de la educación puede transformar la historia.
Reconoce que la vida es don de Dios, deber, llamada al amor y respuesta a una vocación al amor. En este sentido, la pastoral juvenil es vocacional, porque orienta al discernimiento del proyecto de Dios sobre la propia vida y sobre la historia
Se compromete a ofrecer elementos para repensar la educación de forma orgánica, proyectual y propositiva, acompañando a las comunidades educativas a releer la vida a la luz del encuentro con Jesús.
Asume una metodología interactiva que favorece una comunicación circular y fluida, actúa la espiritualidad de comunión y promueve realidades educativas innovadoras.